Exportar a la Unión Europea implica cumplir con una serie de requisitos técnicos, sanitarios y documentales que varían según el tipo de producto. En términos generales, es fundamental contar con:
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Registro del exportador y documentos de origen
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Certificados fitosanitarios o sanitarios según el sector
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Etiquetado acorde a la normativa europea
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Trazabilidad y control de calidad
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Cumplimiento de normativas ambientales
Además de la documentación, la UE exige que los productos cumplan con estándares estrictos en seguridad alimentaria, materiales de fabricación y sostenibilidad.
Contar con asesoramiento profesional permite reducir riesgos, evitar demoras en aduanas y asegurar una entrada exitosa al mercado europeo.